Una buena imagen da seguridad

Una buena imagen da seguridad

L'entrevista

Julián Gijón, presidente del Gremi de Professionals de la Imatge de Catalunya

Julián Gijón preside el gremio que acoge a peluquerías y centros de estética. Un sector, dice, muy afectado por la crisis. Sin embargo, anima a encarar el futuro con optimismo,

15/04/13 · Julián Gijón, presidente del Gremi de Professionals de la Imatge de Catalunya


"El gremio potencia la faceta empresarial de los asociados y también otorga una gran importancia a la formación"

¿Por qué es tan importante cuidar nuestra imagen?
Porque la gente necesita sentirse bien. Y cuando tenemos problemas, como puedan ser los que causa la crisis económica, lo último que debemos hacer es encerramos en casa y taparnos con una manta. No; hay que abrirse, salir de casa y dotarnos de una buena imagen. En una peluquería, o poniéndonos en manos de un experto en estética. Así tendremos la fuerza para estar bien con nosotros mismos. La fuerza, por ejemplo, que nos puede dar el color rojo, uno de los más empleados hoy en las aplicaciones estéticas, porque necesitamos un buen empuje y una presencia adecuada para combatir
estos tiempos de recesión.


¿Qué es más habitual? ¿Que el cliente acuda a una peluquería sabiendo lo que desea o que, por el contrario, se deje aconsejar?
Depende de cada establecimiento, pero es más frecuente que el cliente acuda al profesional para asesorarse sobre cómo mejorar su imagen personal.


¿Quién se deja asesorar más: los hombres o las mujeres?
Ambos, aunque las mujeres siempre tienen más claro lo que quieren, pero los hombres se dejan asesorar. Lo más importante es dar seguridad al cliente, sea mujer o sea hombre.

¿Cómo surgió el gremio que usted preside y cuáles son sus objetivos?
Hubo un momento en el cual bajo la estructura de nuestro gremio unieron fuerzas tanto las peluquerías como los establecimientos dedicados a la estética. En la actualidad, somos unos cien los asociados que forman parte del Gremi de Professionals de la Imatge de Catalunya, perteneciente además a la patronal Cecot. Formar parte de un gremio permite un apoyo muy importante para el desarrollo de la profesión. Por ejemplo, brinda un soporte empresarial, a fin de que el agremiado conozca todos los asuntos relativos a la marcha de un negocio. Y pertenecer a este colectivo nos permite acceder a una vertiente artística; es decir, a la participación en actos y demostraciones en los cuales se ponen en práctica las últimas tendencias.

La formación y el aprendizaje del oficio son, pues, fundamentales.
Sí, para los profesionales de la imagen hoy es muy importante, por un lado, esa faceta empresarial a la que antes aludía, lo que comporta una actividad económica que debe conocerse, y por ello nos interesa la formación de empresarios. Y, por otro lado, queremos cubrir toda la parte específica de la profesión, que es la artística. A través de la infraestructura gremial disponemos de una sala de actos en la que realizamos esas actuaciones y en las que presentamos las nuevas tendencias, tanto de estética como de peluquería, y a las cuales invitamos a profesionales y casas comerciales para que presenten sus colecciones.

Una de las características de su gremio es la solidaridad.
En efecto, desde hace más de diez años el Gremi de Professionals de la Imatge realiza acciones de tipo solidario. Hemos trabajado con Creu Roja, con entidades dedicadas a las personas con discapacidades o con diversas fundaciones, a partir de un objetivo bien definido: dar a conocer el trabajo de aquellas asociaciones ciudadanas que luchan en favor de los más necesitados, aparte de la aportación económica que podamos lograr con la convocatoria de esos actos solidarios. La última campaña que hicimos fue con el Banc de Sang de Mutua de Terrassa.

¿Cómo está el sector empresarial de la imagen en la actualidad?
Nuestro sector se halla ahora dramáticamente tocado. La reciente subida del Impuesto sobre el Valor Añadido, el IVA, ha significado para nosotros un incremento en conjunto de la fiscalidad del 55 por ciento. Antes, el IVA que pagábamos era del tipo reducido, el 8 por ciento, pero ahora se ha disparado hasta el 21 por ciento y las consecuencias son muy graves. Somos conscientes de que la situación económica que vive el país es dura, y lo cierto es que a nosotros no nos dejaron el tiempo suficiente como para ir preparándonos para esta difícil coyuntura. De repente, todos nos hemos despertado en medio de una fuerte realidad. Ahora bien, entendemos que esta política fiscal viene impuesta por la Unión Europea y fo único que hemos pedido al gobierno español es que nos ha faltado un poco más de tiempo para adaptarnos a ese cambio tan repentino.

En estas circunstancias, las consecuencias deben ser contundentes...
Pues todo esto está comportando el cierre de muchos salones, hasta el punto de que los cálculos nos indican que hacia el año 2020 solo seguirán funcionando la mitad de negocios de peluquería y de estética que hoy están abiertos. Somos conscientes de que la práctica totalidad de sectores económicos sufren en gran medida esta crisis, pero también pensamos que nos hubiera ido mejor con más tiempo para prever una mejor adaptación a lo que iba a venir y que ha llegado tan de repente. No podemos subir precios, es imposible; pero como no hay liquidez lo que hacen muchas peluquerías es bajarlos. Sin embargo, si bajas lo que cobras a la misma clientela que tienes, no podrás resolver una situación de recesión que tanto te afecta.

¿Cómo se puede luchar contra estos problemas?
La única solución es la calidad. Batallar por ofrecer un buen servicio y mucha calidad. Pero si bajas precios y tienes que pagar una cuota impositiva más alta, no lo lograrás. Son habas contadas... Por fortuna, en nuestro gremio son muchos los profesionales que hace años han apostado por la calidad y el servicio esmerado a los clientes. Porque no todo lo que sucede en estos momentos es culpa de la crisis, ya que, insisto, no se han aprovechado todas las  oportunidades de los últimos años. El IVA reducido del año 2002 tenía como finalidad dar un empujón al sector, y la reacción de muchos, en toda España, fue rebajar precios olvidándose de competir en calidad. Al cabo de unos años, la situación es muy compleja y, por desgracia, en un futuro no muy lejano muchos profesionales de la peluquería y la estética van a quedarse, o nos quedaremos,por el camino.

Pese a todo, la sensación es que se siguen abriendo peluquerías...
Es positivo que se intente fomentar los negocios, pero de todas esas nuevas peluquerías solo una de cada dos tiene posibilidades de seguir adelante. Nosotros no nos escapamos a las perspectivas que arrojan las encuestas sobre el futuro del comercio.

¿Sufren ustedes los estragos de la competencia desleal?
Sí, por supuesto. Pero aquí no está el mal de la cuestión, porque la persona que requiere un buen servicio ya sabe quién es el profesional adecuado. La competencia desleal puede venir de quienes van a peinar por las casas, pero no me parece lo más grave: estas prácticas, gusten más o menos, se dan en todos los sectores. En nuestro caso estamos hablando de un servicio y de una seguridad que debemos transmitir a los clientes para que consigan una buena imagen, y no todo el mundo se va a cualquier lugar para conseguirlo. Un trabajo de peluquería ha de ir acompañado de unas garantías que solo pueden venir de la mano de los auténti eos  profesionales. Y ahí radica la cuestión: luchar contra la competencia desleal brindando una labor seria, experta, profesional. Lo que me llama la atención es que en este país no existen para la administración aquellas peluquerías que no están declaradas. En cambio, las que están legalizadas pasan rigurosas inspecciones de Hacienda y de la Seguridad Social. Está muy bien para cumplir con la legalidad, pero ojalá que las inspecciones fueran iguales para todos.


Pese a todo, ¿mantiene el optimismo?
Claro que sí. A pesar de las circunstancias, siempre surgen nuevas tendencias y propuestas renovadoras. Lo que hoy es válido, mañana ya no. Hay que ir cambiando. En la peluquería y la estética, las tendencias que mejor saben comunicar van marcando el mercado y la moda es un conjunto de propuestas concretas que se conjugan, en el vestir y en la peluquería. Mi escuela siempre ha sido la anglosajona, si bien luego creo mi personalidad a partir de todas las influencias que pueda recibir y del resultado de mi trabajo profesional, como intentamos hacer todos los que nos dedicamos a este oficio. Un oficio que se enfrenta a una nueva realidad. No hay que esperar a que pase el chaparrón de la crisis, que es como si ya hubiera pasado, porque es preciso afrontar ya nuevos retos. Lo de ir cada semana a la peluquería, como ha sucedido tantos años en este país porque los precios han sido bajos, se acaba. Y hay que ser conscientes de ello. En el extranjero, el promedio de visitas anuales a la peluquería es de 1,8...

Y, ¿cuál es el promedio aquí?
En España, en cambio, la media se sitúa entre 7 y 8. Pero dentro de dos o tres años, estas visitas se reducirán aquí a entre 2 y 4 .0 sea que hay que trabajar sin más dilación y prepararse para un nuevo tiempo profesional.


Texto: Jordi Estapé
Fuente: Diari de Terrassa